Seguidores... ¡SUMATE! 💕

domingo, 23 de abril de 2023

¿Para uno o para todos?


Siempre llamó mi atención la cantidad de historias diferentes que podemos contarnos sobre un mismo suceso. Tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Y es que con esta última palabra todo se volvía aún más confuso... 


¿Cómo pueden dos personas diferentes pensar y sentir lo mismo? ¿Cómo siendo muchos más, se puede coincidir en una misma versión de la realidad? 


Estamos llenos de prejuicios y muchas veces ni lo sabemos. Damos por sentado tantas cosas de forma previa a que sucedan y ello aplica a las ideas o conceptos que tenemos, tanto de otro, como del "mundo". ¿Cuántas veces somos conscientes de ello? ¿Acaso saberlo ayuda a tomar todo entre comillas, o a ser más flexible a la hora de interpretar lo externo? 


Una forma de entenderlo desde lo inconsciente colectivo podría ser que hay miles (e infinitos) paradigmas disponibles para explicarnos las circunstancias y muchos se sintonizan (o adoptan como verdades) a uno en particular. Son los famosos "arquetipos". Ahora bien, siempre estamos gozando de la libertad de elegir. Tomar responsabilidad sobre lo inconsciente es decidir diferente y de forma individual. Podemos crear nuevas ideas porque las disponibles no nos gusten, como también podemos saber que cualquiera de esas interpretaciones nunca será una verdad absoluta para todos y por lo tanto la interpretemos como simples ideas que puedan ir cambiando. 


En la vida, si es que hay una constante, esa podría ser el cambio. Todo avanza y evoluciona. Nada permanece fijo e inmóvil en el Universo. Nuestra mente y sus ideas son un reflejo de ello. No tenemos la misma percepción, ni mentalidad, de cuando éramos niños por ejemplo. Entonces, ¿por qué aferrarse a intentar sostener un paradigma que se desactualiza constantemente? ¿Nos ayuda a fluir mejor con los cambios, o nos genera resistencias que pueden causarnos frustraciones y sufrimiento?... 


A veces siento que estamos obsesionados con querer entenderlo todo y nos olvidamos que hay mucho que ni conocemos que podría cambiar completamente cualquier interpretación que lleguemos a creer saber. ¿Será que nos aterra vivir en la incertidumbre? ¿No es realmente todo incierto hasta que toma forma y sucede? Así como con los cambios que son la constante y nos resistimos a ellos, ¿no pasará igual con lo incierto?... 


La vida es simple y sucede. Todo lo demás está en nuestra cabeza. La forma en la que la vivimos depende mucho más de interpretaciones, que nos disparan emociones y de las decisiones que vayamos tomando al respecto para crear acciones concretas al dar los siguientes pasos. Cuando tenemos ideas demasiado fijas, o nos contamos historias tales como "la vida es difícil" o "todo está cada vez peor", lo más lógico es vivir padeciéndola. ¿Pero es porque la vida sea realmente así, o por nuestra idea sobre ella? ¿y acaso esa idea es tan cierta y determinante, o le estamos dando ese poder al creerla como verdad absoluta? Siempre estamos en poder de decidir trascender esas ideas. Quizás quedaron desactualizadas con respecto a nuestro presente, que es nuevo y está cambiando constantemente. Si el futuro es incierto, todo es posible. También lo es todo aquello que desde este presente no podamos ni imaginar que sucederá. Un claro ejemplo de ello podría haber sido el año 2020. ¿Cuántos se imaginaron que podíamos llegar a vivir esas circunstancias antes de que sucedieran? También creo que cada uno deberá revisar si no le pasa, como mucho tiempo me sucedió a mi, de tender siempre a imaginar los peores escenarios futuros en vez de los mejores. Ambos gozan de la misma cantidad de probabilidad de suceder, y sin embargo solemos darle más poder a los catastróficos o negativos, que a los positivos y mejores. ¿No será hora de reordenar eso también? 


Pareciera que aquella obsesión por entender nos hizo creer lo contrario a lo más natural. Solemos creer que sabemos lo que va a pasarnos en media hora, cuando nunca sabemos nada. Es como si interpretáramos al revés. Pero si leer esto te frustra, dejame recordarte que es liberador. Es necesario darse cuenta del poder que le dimos a nuestras interpretaciones al creerlas como únicas verdades irrefutables; para poder redirigirlo hacia discursos más optimistas, esperanzadores y flexibles. Nuestra libertad nunca la perdimos, quizás sin darnos cuenta se la cedimos a otros para adoptar como propias sus ideas sobre la vida. Prácticamente crecimos haciendo eso, de niños aprendimos el nombre de objetos de la casa al preguntar a nuestros referentes de ése momento. Formamos la mayoría de nuestras ideas en base a las de las personas de los entornos que íbamos transitando. Pero a cuáles de todas esas ideas que nos fuimos encontrando le dimos la potestad de ser nuestras verdades, siempre dependió de nosotros. Quizás de más chicos no éramos tan conscientes de ello, pero como les decía antes, saberlo ahora libera. Esa misma incertidumbre, que puede aterrar al principio, es la garantía de que opciones mucho mejor de las que podemos imaginar siempre están disponibles. Puede darnos la oportunidad de redefinirnos basándonos en valores internos para sentirnos seguros, más que en circunstancias externas que no sabemos cómo se darán y que siempre están cambiando. Ya no importa tanto cómo serán nuestros nuevos entornos. Es más importante nuestro poder de decidir potenciar nuestros recursos internos para hacer de cualquiera de ellos un lugar favorable a nuestra evolución, disfrutando más cada paso en vez de padecerlo. Es usar la libertad de enfocarse en enriquecer tanto nuestro mundo interno, que trascienda cualquier reflejo externo que podamos percibir recibir a cada momento. La ventaja es que el externo siempre se está moviendo y el interno puede sentirse prevalecer a cualquier cambio. Siempre fuimos la misma persona, más allá de las etapas y circunstancias vividas. Ese pilar interno se siente seguro y una gran garantía de que pase lo que pase afuera, tenemos infinitos recursos disponibles (y muchos más por descubrir a cada instante) para atravesarlo. De nuevo pareciera que todo lo que sufrimos por "pensar al revés", nos enseño a redirigir nuestra energía y poder hacia adentro. No sé si se puede hablar con generalizaciones, somos todos diferentes y ahí está la riqueza. Ver a un otro que es feliz en la misma situación que nosotros podemos estar sufriendo, nos da la pauta de que quizás haya otra interpretación mejor por descubrir que nos ayude a atravesarlo distinto. O simplemente nos muestre la oportunidad de reconocer un malestar interno, que va más allá de la situación externa que creemos que nos lo causa. Quizás no sea lo que pasa lo que verdaderamente nos duele, y en vez de tomar responsabilidad sobre ello para atenderlo, lo justifiquemos culpabilizando a lo externo por algo que es propio. Esa otra persona en esa misma circunstancia que lo vive diferente, puede ser la alarma de que nuestro malestar no es causado por la situación y saberlo nos ayuda a responsabilizarnos de poder hacer algo para estar mejor. 


Así como hay que limpiarnos de esos prejuicios o conceptos tan fijos primero, quizás sea momento de revisar qué ideas tenemos asociadas a "lo distinto". Muchas veces rechazamos lo diferente sin darnos cuenta, como si todos tuviéramos que ser o pensar igual para que las cosas funcionen mejor. Quizás ésto sea por esa misma tendencia (con la que crecimos) de conocernos primero a partir de otros y nuestros entornos externos. Por eso puede llegar a ser necesario actualizar ese concepto por uno propio. La diferencia siempre enriquece, porque amplía las opciones disponibles. Nos propone expandirnos, siendo este un movimiento natural y constante en el Universo. De nuevo, estamos ante nuestra libertad de decidir si fluir con lo diferente/nuevo/cambio o resistirnos a ello. Cuanto más flexibles sean nuestras ideas, más fácil podremos valorar la riqueza que nos propone lo diferente al momento de vivenciarlo. 


Esto aplica a las personas y sus voces/ideas. Sé que no vas a sentir la vida como yo, por lo tanto solo me limito a expresar mi sentir para enriquecer las opciones disponibles. No es mi intención convencer a nadie, y de hecho, lo siento perjudicial para la evolución constante de todos. Sin embargo, me parece lindo hacer aportes nuevos o diferentes a los que me encuentro que otros repiten colectivamente. Siento que es momento de saber que la mayoría de las causas de nuestros malestares internos provienen de aquellas historias que nos contamos tantas veces hasta creerlas ciegamente como únicas verdades. Son solo ideas y son tan volátiles que si me leo el primer artículo que escribí, ya no resueno con él. Y ahí reside la magia de aquel movimiento constante que nos regala la vida. Yo decidí sacarle el máximo provecho, eso me libera y empodera. Solo hoy me surgió compartirlo, mañana... no sé. 





Hace un tiempo había grabado un video relacionado a este tema, si te interesa verlo, hacé click.







🔖 Si este tema o los que vengo compartiendo te interesan y querés profundizar más, podés contactarme para una consulta o asesoramiento personalizado, sumarte a mis actividades de autoconocimiento (como el curso online); o hasta chequear las redes de SOMOS SOL ☀️ donde comparto mucha más información. También acepto donaciones o colaboraciones para seguir apoyando lo valioso de mis propuestas. ¡Gracias por leerme!💜🙌🏻


💸¿Necesitás un ingreso extra? Enterate cuántos dólares podés ganar con cada venta de mi curso online que concretes 🔥



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Enterate acerca de qué se trata mi Curso online...

¿Te animás a probar mi curso online?

  El Curso de Autoconocimiento SOMOS SOL ☀️ es para vos.  Cuando queremos hacer algún cambio, recurrimos a diversos métodos que no siempre l...