El objetivo de este artículo es jugar con las ideas que nos inspiran los números
involucrados en el evento de la final del mundial de fútbol. Pueden coincidir o no, pero
me surge compartirles algunas lecturas que hice desde la numerología. Les
agradecería mucho que lo lean hasta el final (incluyendo el Anexo).
Hace tiempo, le había hecho la numerología a Argentina (para el que no se haya
enterado, es quien gana la final por penales) y descubría su personalidad 44 maestra
(ya incorporada) que se había propuesto un sendero 5, de libertad, liberación y tantas
otras cosas más. Es curioso y resuena mucho encontrar frases en su himno nacional
tales como: "Y los libres del mundo responden al gran pueblo Argentino: ¡Salud!" o
como se repite la palabra "libertad" y hasta su prócer apodado como "padre de la
patria", el General San Martín, se lo recuerda como "el libertador" (y si no me
equivoco también tenía sendero 5, potenciado por venir desde un 50). Argentina
llevaba 36 años desde su última copa mundial ganada con selecciones mayores en
1986 (un año que también vibró 6 como el 2022). Este número, de la cantidad de años
de espera, vibra 9 (3+6) e implica el final de un ciclo cumplido. Ya este dato parece
interesante, pero hay muchos más.
La fecha en la que se juega la final es el día 18/12/2022. Desde la numerología, la
tomamos como 9/3/6 y al sumarlos descubrimos que es un día que vibra 9
(9+3+6=18=1+8=9). No solo vuelve a aparecer este número 9 de cierre de ciclo, sino
que lo hace acompañado de una serie numérica tan interesante, que hasta el mismo
Tesla (según se cuenta) dijo: si comprendiéramos lo que estos tres números (3, 6 y 9)
encierran, accederíamos a la "llave del Universo". Así que vamos a ver, al menos
desde lo numerológico, que podemos entender de ellos.
Comencemos por el 3. Muchos sabrán que este número no es casual que aparezca en
escritos sagrados, cuestiones religiosas o teológicas. El 3 es el primero de los números
que incluye la parte espiritual, la tridimencionalidad, lo sutil, la creación, etc. Viene de
la unión de un 1 y un 2 (o 1+1+1) que como el ejemplo de "la santísima trinidad", o
hasta "la sagrada familia", nos habla de lo que crean dos individualidades al unificarse.
Se lo puede seguir analizando de muchas más formas, pero vamos a concentrarnos en
las principales características de este 3 y su relación con esa serie tan curiosa del 3-6-
9.

En la serie encontramos que de base siempre está el 3: el 6 se forma de un 3+3 y el
9 de un 3+3+3 o 6+3. O sea, que esta serie concentra de base un 3 que se va
potenciando desde sí, de a 3, y hasta 3 veces (3+3+3=9). Algunas de las cualidades
que podemos destacar brevemente del 3, a modo arquetípico, son: la creación,
espiritualidad, unidad mente-cuerpo-alma, creatividad, juego, diversión, el niño, la
energía creadora y creativa por excelencia de lo que sea (ideas, proyectos, inventos,
etc.), dinamismo, etc. Cuando un 3 vibra en sus frecuencias más densas (en sombra)
tanta energía de nuevas ideas puede dispersarse, surgir distracciones y le cuesta el
enfoque o la constancia. Puede hasta llegar a vivirse desde una constante
insatisfacción de estar imaginando grandes proyectos, pero no lograr concretarlos ni
llevarlos a cabo (como la siguiente energía del 4 sí nos propone). Un ejemplo de esto
podría llegar a ser: 3 distracciones de un equipo que parecía ganar con tranquilidad a
otro (como por 75 minutos de los 90 de tiempo regular) y el resultado es un empate 3
a 3. Otra forma de leer lo mismo, que vuelve a mostrarnos esta dispersión del 3
(triplemente potenciado en un día 9), es otro equipo, que a pesar de ser el último
campeón y llegar a la final con varios partidos jugados con mucha categoría; pareciera
haber estado desconcentrado durante el primer tiempo (y más también); o por
momentos, luego de los empates, no lograr la constancia de seguir intentando hasta
dar vuelta un resultado. Ambas selecciones tenían mucha habilidad y grandes
jugadores, hasta había un jugador estrella por cada lado del campo; pero ninguno
terminaba de concretar con firmeza lo que iban logrando al transcurrir el partido. Es
ese dinamismo del 3 (triplicado en un día 9) dejando el primer resultado en un empate
3 a 3 y hasta 6 (4+2) penales más, que lo terminan definiendo. Sumemos que la
estrella francesa hizo un hat-trick (3 goles en un mismo partido), aunque eso no le
alcanzó para concretar la victoria.
Sigamos con algunas cualidades del 6, que ya vimos aparecer en el partido (en el 4+2
de los penales y en el 3+3 del resultado). Volveremos a nombrar el 3 más adelante, ya
que como comencé diciendo, es la base de esta serie numérica. El 6 es un número que
nos propone armonizar, nos habla de los vínculos para con nuestros entornos (la
forma de jugar en equipo, haciendo brillar las individualidades de los nombres que
vayan cambiando, es un gran ejemplo futbolístico de esta cualidad), el equilibrio entre
lo individual y lo colectivo, el arte, lo estético o bello, la relación con los entornos
naturales o la naturaleza misma y su constante equilibrio, etc. En sus frecuencias de
vibraciones más densas, podemos ver casos de personas, que por no saber qué
quieren a nivel personal (o por no plantarse en comunicarlo) y sentir una
responsabilidad hacia un grupo; terminan diciendo que sí a algo que otros proponen
sin estar convencidas, con falsedad, compromiso, por complacer, o por no ser los que
opinen diferente rompiendo el equilibrio. Otro ejemplo de ello que podemos relacionar
al fútbol, sería cuando algún jugador no está cubriendo su posición, por contribuir con
una jugada de otros roles, dejando ese espacio libre a sus contrincantes. O también,
cuando un jugador se "pierde" en un partido y parece estar quieto. Visto que el 6 es un
doble 3, las distracciones o dispersiones de tanta energía con mucho dinamismo
pueden aparecer potenciadas, quizás generando situaciones de "errores defensivos"
que delanteros contrarios pueden llegar a aprovechar. No es mi intención enfocar la
lectura numerológica al desarrollo del partido, sino a su implicancia más trascendente
para todos, pero me parece curioso como estas cualidades de los números disponibles
ese día, iban apareciendo reflejadas también en esos aspectos.
El 9 es el último de los números de un ciclo, por eso se lo asocia a los finales. Pero
también a las preparaciones de nuevos comienzos, ya que tiene ese 3 creador de lo
nuevo, de base triplicado. Además sabemos que cuando algo termina, siempre da paso
a lo nuevo que comienza. En un cierre, y su forma de atravesarlo, ya podemos ver las
bases desde dónde comenzará el próximo ciclo. Siendo personalidad 9, puedo
comentar desde mi experiencia, que hice muchos cierres y de formas muy distintas.
Teniendo en cuenta que en esta vida todo evoluciona, pude experimentar cerrar
etapas de maneras muy amorosas y desde la gratitud; mientras que en el pasado,
recuerdo otros cierres con demasiada resistencia, melancolía y apego a lo que se
había terminado que me costó dejar ir. Lo comparto, porque la frecuencia más densa
de esta energía es: la resistencia, el apego, la nostalgia, el vivirlo desde "una pérdida",
o el quedarse insistiendo en lugares (o vínculos) que nos impiden brillar, por no
animarse a salir de lo conocido. El 9 es el más sensible de los números y en esos
cierres se pone en juego su resiliencia e inteligencia emocional. Un día 9 implica un
cierre, el cómo lo atravesemos, ya depende de nuestras herramientas emocionales,
sabiduría, autoconocimiento, decisiones personales y hasta experiencia previa. Es
curioso notar como esos 36 años, sin volver a ganar la copa, vibraban 9 para
Argentina, en ese día 9. Parecía un cierre cantado, aunque desconozco la numerología
desde la óptica francesa y sus datos estadísticos como equipo para precisarlo.
Habíamos dicho que el 3 de base aparecía constantemente en cada uno de los tres
números de esta misteriosa serie 3-6-9. En el 9, se puede ver en la creatividad con la
cual podemos hacer esos cierres de formas resilientes, también en esas distracciones
que suman a la negación de reconocer que es necesario hacer un cierre, la falta de
constancia para concretar los pasos decisivos, o hasta en la capacidad de crearnos lo
nuevo para avanzar.
Les comparto esta imagen en la que se captura una foto de un momento en el partido,
que podría haber cambiado el resultado y hasta el ganador.

Más allá del círculo que alguien le dibujó a la foto (para indicar que hasta estaban
pasados del tiempo agregado por el árbitro en el segundo tiempo suplementario ya
cumplido), podemos ver una predominancia casi total del número 3. Dicha jugada
podría haberlo cambiado todo, de ahí la importancia que cobra la excelente atajada
del arquero argentino. Para los que no conozcan tanto este deporte: les contamos que
al darse el empate 2 a 2, al cumplirse los 90 minutos reglamentarios, se pasan a dos
tiempos suplementarios, en los cuales siguen las mismas chances de ganar el partido
el equipo que más goles logre convertir. Ya habían pasado esos dos tiempos
suplementarios (y seguía el empate, pero 3 a 3) haciendo el total del reloj de 120
minutos, que vemos en la parte superior izquierda de la foto. Luego, el árbitro puede
adicionar unos minutos más, por cuestiones que hayan retrasado el juego o por
decisiones según su criterio. En este caso, el árbitro había adicionado 3 minutos más y
es el número que figura como +3 en rojo. Como el contador de arriba se para en 120,
el tiempo adicionado se agrega debajo y contabiliza los minutos y segundos en tiempo
real. En la foto podemos ver que la atajada del arquero, a lo que parecía un gol seguro
del jugador francés, transcurre en el minuto 3 y 13 segundos del tiempo adicionado. Si
el arquero hubiese fallado en su objetivo de atajar esa pelota, aquel gol convertía el
marcador en 4 a 3 para que ganara Francia dejando solo segundos de chance a que
Argentina volviera a poder empatar, para que no termine en ese resultado y lograr los
penales. O sea, una tarea muy difícil casi "imposible". Por lo tanto, esa atajada evita de
que haya un ganador, manteniendo el empate y forzando a que la copa se defina por
penales. Antes de seguir con la lectura numerológica que veníamos haciendo,
recordemos que la última final que había jugado Argentina, fue contra Alemania en el
mundial de Brasil 2014. En ese partido que empataba 0 a 0, aunque Argentina era
superior en el juego a su rival, a poco de terminar el segundo tiempo suplementario,
Alemania logró meter un gol y se coronó campeón del mundo. Este dato lo aporto ya
que parece una instancia similar a la de la foto, faltando muy poco de llegar a penales
por empate; pero en ése caso sí fue gol y Argentina perdió, quedando en segundo
lugar. Esta copa arroja un resultado distinto, porque ante una situación similar, el
arquero evita que se le repita la historia a Argentina.
Volviendo a la foto, es notorio que todos los números que aparecen tengan un 3. Hasta
el único, que desde la numerología contaríamos como 4 (que es el 13 de los segundos
y nos da 1+3=4), también incluye un 3. El 120 de los minutos del tiempo
reglamentario se suma 1+2+0=3. Pareciera haber un guiño hacia prestarle atención a
tanta presencia de ese número 3, en el mes de Diciembre (12=1+2=3) del año 6
(2022=2+2+2=6), en ese día 18 (1+8=9) que vibraba en 9 (18=9+12=3+2022=6 y
9+3+6=18=1+8=9). No quiero ser reiterativa, pero habíamos dicho que el 3 es la base
de la serie tan especial que hacen el 3-6-9.
Algo importante se cerraba y nos hablaba de la creación o creatividad con la que
aparecían las bases de lo nuevo.
Desde los números "personales" de Argentina, ese 6 del año 2022, le significaba un
año 4 de concreción, que tendía hacia un 1 de nuevos comienzos. Esta cuenta llevaría
mayor conocimiento numerológico y aportar muchos más datos para explicarla; así
que espero sepan entender que no la voy a detallar en esta ocasión. Solo aporto esta
información, ya que contribuye a la materialización y enfoque hacia lo nuevo; en un
año Universal 6 armonizador de esos 36 años (3+6=9) que llevaba sin volver a ser
campeona en ese torneo. Esto, y el 9 de la fecha, le aportaban la energía de cierre
ideal.
En lo individual, o a nivel país, Argentina vibra en un 44 maestro de personalidad. Esta
es una energía muy potente, que podríamos detallar más extensamente en otra
ocasión, pero para resumirlo: se trata de una vibración poco común y demasiado
especial. El 44 es el sistema maestro, cuya base de amor universal, lo vuelve pionero y
faro de inspiración hacia el resto. Esta energía nos inspira a adoptar sistemas
evolucionados que ya incluyen los valores de ecuanimidad (que a nadie le falte todo lo
necesario para estar lo mejor posible), respeto a lo diferente y libertad, de que al
expresarse como tales, cooperen en confluir sus fuerzas en pos de una totalidad, en la
que todos se beneficien. Del mismo modo, el país se fue conformando desde muy
diversas confluencias por tanta inmigración hasta generar su estilo propio, mostrando
que de la suma de las diversidades, se puede construir algo nuevo que las trascienda.
Hay varios ejemplos históricos que podríamos dar en los cuales se aprecia esa
maestría 44, pero para seguir con el lenguaje futbolístico o deportivo, podemos verlo
también en múltiples hitos que ha conseguido como país. Quizás uno de ellos, que
muchos recuerden, es el caso de la generación dorada en básquet. También eran un
grupo que en su sistema de juego (más allá de algunas variaciones de nombres en el
tiempo y de la presencia destacada de alguno de ellos) marcó un hecho deportivo,
para muchos hasta ese entonces, "imposible" o "improbable" de lograr. Volviendo al
fútbol, "la Scaloneta" se convirtió en tricampeona, al darle su 3ra copa mundial al país
(si, otra vez el 3: Ganó copa américa, la Finalissima y el mundial) mostrando también
ese sistema, que a pesar de los cambios de tácticas y hasta de jugadores, parecía
emanar un espíritu de equipo/grupo diferente. Al menos para lo que venía pasando en
otros mundiales, esa diferencia se notaba. Había un sistema, o idea superior aceitada,
que parecía traer el plus de ver resultados exitosos. Sin entrar en interpretaciones
discutibles, planteo la duda de si anteriormente: ¿se había logrado jugar como equipo
o grupo, más que como suma de individualidades? Quizás a algunos técnicos les faltó
tiempo o continuidad, ya que recuerdo a Pekerman que ya venía trabajando con esas
ideas y el mismo grupo desde juveniles en el mundial 2006. ¿Cuál fue la diferencia?
No se consiguió ese resultado (al menos con la selección mayor)... Cada uno podrá
hacer sus propias interpretaciones históricas.
La energía 44 maestra es mucho más profunda y trascendente que un equipo de un
deporte en particular. Tiene cierta energía que algunos dicen llamar "magia", o ese
"algo" que enseguida se empieza a contagiar, sin tener la intención de hacerlo. En la
forma de festejar se puede ver que muchos hinchas generaban eso misterioso, por lo
cual se expandía la celebración mucho más allá de un determinado país, deporte o
jugador. Lo vimos reflejado con esa energía que inspiraba a multitudes, que generaban
tanto Maradona, como Messi. Si bien ahí entran a jugar las compatibilidades con los
números personales, también podemos citar otros muchos ejemplos de artistas, otros
deportes (Fangio en F1, o el boxeo), inventos, hitos, escritores, músicos, bandas, etc.
Se ve en los públicos de los conciertos, los cuales a veces parecen caóticos, pero sin
embargo hay códigos para que nadie quede afuera, cierto orden y coordinación en
cánticos y hasta en pogos (mosh pit). Muchos artistas destacan que se respira una
energía distinta en esas multitudes. Parecen estar en una vibración en la cual el artista
(o banda) y el público se retroalimentan y entienden, incluso más allá de los diferentes
idiomas. No quiero que se interprete que estas vibraciones maestras son especiales
por sobre otras. Lo diferente de las maestrías es que se aplican ciertos recursos
disponibles (que salen espontáneamente) convirtiéndose en motor o inspiración, para
potenciar a otros en sumarse a seguirlos, y así todos juntos, vibrar en una sintonía más
evolucionada. Pero no olvidemos que estos sistemas respetan la presencia e
importancia de todos, para que funcionen en esas maestrías con sus mayores
frecuencias disponibles. También pueden vibrar en su mayor densidad (o sombra), que
en este caso, sería una energía 8 (44=4+4=8). El 8 es la energía más agresiva, violenta
y controladora en sus frecuencias más densas. Es la fuerza, la economía, la autoridad,
la administración de recursos disponibles, las empresas, etc. No es raro tampoco,
encontrar miles de ejemplos de ese 8 vibrando en su mayor densidad. Pero hay mucho
más, porque Argentina de sendero tiene un 5, que le pide la liberación de esa sombra
del 8, para hacerlo brillar en ese 44 maestro que aporte nuevas energías potentes e
iluminar como faros el camino a los demás. El sendero es un número que no siempre
se expresa y si no lo hace en sus frecuencias de mayor esplendor, se pueden ver esas
densidades aflorando desde lo inconsciente. En su sombra al 5 se lo conoce como "el
dictador", o el que en pos de conseguir sus libertades tan anheladas, pisotea las de los
demás sin ningún reparo. Está claro que ese 44 en sombra que da 8, al combinarse
con la sombra del 5, no es raro de encontrar en datos históricos que muestren el
exceso, hasta de la dictadura más violenta, o crisis económicas como las del 2001. Ese
8 todo lo potencia. La fuerza de ambas sombras juntas, son hasta coherentes, con la
potencia opuesta que plantea la maestría del 44. ¿De qué dependerá entonces? Como
todo en la vida: de la responsabilidad que tomemos de hacernos conscientes y cargo
de ello, desde lo individual, para aportar las mayores vibraciones a lo colectivo de
turno. Vivir de crisis en crisis trae mucha adaptabilidad, una creatividad estimulada,
desarrollar grandes recursos resolutivos de situaciones complejas y riqueza en
aprendizajes para evolucionar; algo muy típico de las vibraciones maestras. Es por ello,
que muchos dicen que las crisis encierran grandes oportunidades.
Otra sincronicidad, en la cual podemos ver reflejado mucho más, la encontramos en la
fecha del festejo de los jugadores campeones al volver a su país. Muchos se dieron
cuenta y otros se concentraron, en el aspecto que destacaban los medios, de que se
volvió la "convocatoria históricamente más masiva". Se habló de cerca de 5 millones
de personas que salieron a las calles a festejar con la ilusión de ver pasar el micro con
los jugadores, o simplemente celebrar. En un determinado momento, tras varios
cambios en el recorrido, los jugadores tuvieron que dejar la caravana y seguir a través
de viajes en helicópteros para evitar incidentes. Todo eso sucedía un día 20/12/2022
(2+3+6=11) que vibraba otra maestría, en este caso la del 11. El 11 es el maestro por
excelencia, ya que es la primera de las maestrías y habla de grandes transformaciones
en planos sutiles, trascendencias de paradigmas limitantes, evolución constante,
mucha intuición, docencia, etc., etc. Hacía 21 años (21=2+1=¡3!) en el año 2001
(2+1=¡3!) un mismo 20/12, se vivía una historia muy diferente, pero con el mismo
patrón: una manifestación grande salió a las calles de manera espontánea y el
resultado fue mucha violencia, muertos y hasta un presidente renunciando, huyendo
de la casa de gobierno en helicóptero. Ni hablemos de que le siguieron una sucesión
récord de 5 presidentes, en tan solo 12 (3) días. Ese día vibraba 8
(20/12/2001=2+3+3=8). La potencia de esa sombra del 44 se expresó con toda su
fuerza hace 21 años, el mismo día que el 11 maestro de este último 20/12 transmutó
esa fecha, de "tragedia" a "celebración récord". Algunos compartieron estos datos
como casualidades, otros como ejemplo de sanación, cada uno le dará su propia
interpretación. Yo como sendero 11, tuve mi propia resignificación de mi fecha
personal más trágica, en la más feliz, el pasado 1/10/2021 y experimenté algo muy
similar en emociones a las que las que doy en este ejemplo de la fecha del país en el
que estoy viviendo. No es mi intención compartirlo en este artículo, pero les aporto el
dato, para ejemplificarles como la información resuena y se refleja (cual fractales)
tanto en lo individual, como en lo colectivo constantemente. Es que solemos pensarlos
separados, cuando somos todos parte, tal cual nos recuerda ese 44 maestro.
Habíamos dicho que el 44 se volvía faro para iluminar un camino a otros. Más allá del
país, todos somos la misma humanidad. Creamos nuestras historias y experiencias, a
través de esos contextos externos con propósitos evolutivos. No siempre somos
conscientes de cuáles son, o cómo se están expresando en el presente, pero ello no
implica que por eso dejen de desarrollarse en todo su esplendor. Son superiores a la
capacidad racional de una mente individual, por más inteligente y culta que sea. No
olvidemos que el Universo es infinito, por lo que la gran parte de él, es imposible de
conocer y racionalizar. Siempre podremos hacer aproximaciones, teorías, filosofar,
pensar, jugar... pero es sano recordar, que nada de ello podrá tener valor de "verdad
absoluta e irrefutable". Todo termina siendo una cuestión de perspectiva, relativo y
hasta subjetivo. Hasta la misma Ciencia se ha contradicho múltiples veces a lo largo de
la historia...
Hace un tiempo, había hecho un video de YouTube en el que decía que nuestro
camino no era lineal, sino lo más parecido a un espiral ascendente (clickeá si te interesa verlo y dejanos tu comentario allá también). Nuestra mente
tiende a pensarlo lineal, de la misma forma que piensa el concepto del tiempo. En
aquella ocasión, les contaba que yo lo sentía como: una evolución constante que se
movía en espiral hacia nuevos niveles y que al pasar por los mismos puntos, que los
del nivel de abajo, se resignificaban situaciones "aparentemente similares"; pero desde
nuevos niveles de percepción y consciencia cada vez. Otras veces ese 9 que cierra
ciclos, me hace sentir que el principio y el final o no existen, o que se terminan
fundiendo en un mismo punto (Hay una canción de la banda La Renga que tiene en su
título la mejor frase que lo ejemplificaría: "El final es en donde partí"). No es mi
intención plantear una verdad, ya que como ya he dicho, todo es cuestión de
perspectivas y si vamos cambiando, también lo hacen con nosotros, las diferentes
capacidades de apreciar nuevos puntos de vista (quizás sobre el mismo suceso). Pero
si pensáramos que nuestra evolución se da en espiral ascendente, Argentina como país
con ese 3 creador, el 6 armonizando y el 9 cerrando ciclos, logró pasar (con maestría
11) en este nuevo nivel del espiral por un 20/12 felíz; mientras que desde otros niveles
inferiores ese mismo punto lo había experimentado trágicamente. Casi como del
mismo modo terminó ganandole a Croacia y Francia, siendo los mismos países, con
los que en el mundial anterior, había perdido. Lo mismo le sucedió en la copa américa
del 2021 (año que vibró 5, proporcionandole energía de liberación y cambio
constante) cuando le gana a Brasil en la final, el mismo equipo con el que había
perdido en semifinales en el 2019 (3). No solo Argentina celebró su triunfo, en todo el
mundo se vieron celebraciones de miles de personas que se contagiaron de esa
felicidad, algunos por Messi, otros por ideologías geo-políticas y simpatías; y
seguramente otros por antipatías hacia su rival. El 44 maestro nos invita a
hermanarnos para compartir la felicidad, recordando que no son divisiones reales,
aquellas que sistemas políticos o ubicaciones geográficas parecen imponernos. Nos
invita a celebrar la vida, a vivirla con pasión y a no temerle a la intensidad. También
nos recuerda que cuando se tiene voluntad, se pone el corazón y unimos nuestras
fuerzas, se puede lograr todo lo soñado. Encima a través de figuras públicas como
Messi, al que muchos niños del mundo admiran, este mensaje de inspiración es mucho
más profundo de lo que solemos darnos cuenta (algo muy típico de la maestría del
44).

Simbólicamente, el espiral ascendente nos recuerda que la involución o retroceso no
existe, en resonancia con esa idea lineal de tiempo, en la cual la vida siempre avanza.
La expansión es constante, más allá de cómo la estemos expresando a nivel individual
y colectivo; y de si lo comprendemos racionalmente. Sin embargo, como dije
anteriormente, todo termina siendo subjetivo. En mi experiencia, la gran diferencia la
hacemos, al tomar consciencia y responsabilidad sobre la forma en la cual decidimos
avanzar (la actitud desde la cual nos movemos). Probablemente eso nos muestre qué
tipo de persona nos vamos convirtiendo en el camino, qué es lo que vibramos que se
va dispersando a cada paso, si podemos tratarnos más amorosamente para con lo que
vamos sintiendo, o lo hacemos resistiendo... Tal como ese globo que para elevarse
suelta el peso, o las cargas innecesarias, vamos soltando todo lo que nos sobra (que ya
no somos) para fluir en ese constante avance. Nos hacemos más livianos y esas
resignificaciones de viejos patrones son nuestras oportunidades de sentir hasta su
descarga completa, viejas emociones que llevamos años cargando como mochilas. Si
nos apegamos a ellas, solo resistiremos peleándonos con nosotros mismos, por forzar
a "ciertas maneras" nuestro caminar. Aceptar fluyendo con lo que va siendo, nos libera
y aliviana.
Al menos a mí, la numerología de éste evento me pareció demasiado curiosa,
resonante e interesante. Será también por la resonancia con algunos de mis números
personales. Cada uno podrá hacer sus propias reflexiones...
ANEXO
Al ver la repetición del partido, seguí encontrando más sincronicidades numéricas. Se
las comparto:
Hace 6 años, en un año 9 (2016), un 27 (9) de junio (6), Messi renunció a la selección.
¡El día vibraba 6! (27/6/2016= 9+6+9= 24=6) y lo potenciaba un 33 maestro (ya que
27+6=33 y 33+9=42 o sea 6).
El día 22/11/22 (33+6= 39=12=3) Argentina perdió 2 a 1 (3) con Arabia y le anularon
3 goles (el 2do al minuto 27=9, hecho por el jugador número 22 y que luego, se
corrobora que estuvo mal anulado). El arquero llevaba 12 (3) partidos sin recibir goles,
antes de esta derrota. Los 2 goles de Arabia se hicieron en 6 minutos. El jugador de
Arabia que marca el primer gol tiene en su camiseta un número 11 y 29 (11) años de
edad. En este primer partido del mundial para Argentina, no solo vemos la presencia
del 3, 6 y 9; sino que también esta fecha está cargada de mucha energía maestra por
haber varios 22, 11 y 33. Una curiosidad, aún más peculiar, es que el jugador número
10 de Arabia, que marca un golazo para darle la victoria a su país, jugó toda su carrera
en el equipo árabe Al-Hilal; salvo por una extraña excepción de haber jugado tan solo
33 minutos en la liga española con el Villarreal.

En la final:
El primer gol de penal de Messi es a los 23 min (si bien dá 5, aparece más
indirectamente otro 3, además que el 5 es el número de sendero de Argentina) y es un
penal por una jugada que se dió en el minuto 21 (3).
El segundo gol se hace con 6 pases/toques a los 36 min y es el 3er gol consecutivo de
Di María (11) en una final. El 4to (aunque no consecutivo) si contamos los juegos
olímpicos de Pekin 2008 (en el cual lograron un invicto de 12 partidos, o sea otro 3).
En 2 de los 3 goles de Mbappé el dibu la toca acertando el lugar, pero no llega a
sacarlos. El 3ero es en la tanda de penales y el arquero argentino se tira al lado
contrario, de donde terminó pateando el jugador. Si bien no es un dato muy relevante,
es curioso que solo no le acertó el lugar al 3er gol.
Uno de los goles de Mbappé (el 2do) lo hace a los 81 (9) minutos.
A los 6 minutos del alargue del 2do tiempo, el arquero francés le atajó un tiro al arco a
Messi, para evitar que gane Argentina por 4 a 3. La atajada tiene la misma importancia
que la de Dibu, pero al revés.
Los minutos adicionados en el primer tiempo son 7 y en el 2do son 8 (7+8=15= 6). Entre los adicionados por los 2 tiempos suplementarios hacen 4 (1+3).
El 3er gol que hace Messi, lo anotó en el min 108 (9) pero se lo dieron como 109 por el
chequeo del VAR.
A los 112 (3) minutos a Francia en los cambios le sacan al jugador 24 (6).
Argentina cuando sale Julián Álvarez se queda sin el jugador 9, pero igual el 19 de
Otamendi hace que siga habiendo en cancha la serie 3-6-9, aunque menos potente. Al
minuto 115 (7) entra un 6 más con Pezzela y en ese minuto le dan el penal a Francia
para empatar 3 a 3 (6), cuando faltaban 3 minutos para que terminara el 2do
suplementario. A Francia por momentos, en los números de las camisetas, le faltaron
el 3, el 6 y el 9. En el minuto 120 (3), adicionan 3 min y Francia en el cambio mete al
jugador número 3 (Disasi), estos 3 juntos dan un 9 (¿como cerrando el partido?). En
ese minuto también entró por Argentina, Dybala jugador 21 (3) y es el que toca la
última pelota que se la saca a Mbappé para ir a penales.
Francia nunca se puso en ventaja por sobre Argentina, siempre la alcanzaba por
empates (o sea que, por 3 momentos, Argentina logró la ventaja. A pesar de los
penales, siempre Francia iba por detrás).
En los penales de Francia solo anotan el
jugador número 10 (1) y el 12 (3) (1+3=4) y el jugador argentino que convierte el 4to
penal, para ganar el partido, es el número 4 Montiel (y hasta tiene 3 estrellas tatuadas
en el cuello, que se le ven cuando le enfocan la cara antes de patear). El mismo 4 de
concreción que tenía de año personal Argentina.
Paulo Dybala jugador de Argentina con el número 21 (3) tan solo pudo jugar 18 (9)
minutos en todo el mundial.
Ambos equipos se disputaban ganar su 3era copa mundial.
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