Hace tiempo que noto y vengo hablando sobre el inmenso poder de nuestra creatividad, pero quizás hoy, lo haya entendido aún mejor.
Si resumimos la ansiedad como "urgencia" y a la depresión como "ausencia de deseo" (aunque estaríamos reduciendo demasiado ambas problemáticas súper delicadas) un excelente antídoto para las dos sería activar nuestra creatividad.
Hacer un acto creativo, sea cual fuere, siempre nos anclará al presente y a nuestro poder de darle vida a algo nuevo, que hasta un segundo antes de crearlo no existía. No subestimemos el poder que nos aporta nuestra creatividad. Cuando sentís que la vida te drena, te agota, se te consumen los días y te ahoga la supervivencia; darte el permiso de crear puede percibirse como un salto hacia un estado superior.
No hace falta que seas artista, tengas grandes cualidades ni una inmensa imaginación. Se puede crear cualquier cosa: sacar una foto de cómo refleja la luz en el piso, un plato de cocina nuevo, un garabato, escribir frases sueltas o palabras inconexas, hacer trazos con pinceles o lápices de colores al azar, ponerte música y expresarte moviendo el cuerpo como te nazca, cambiarle la letra a una canción, inventar una melodía, jugar a hacer formas en plastilina, doblar servilletas buscando que se parezcan a una flor, avión o pájaro; lo que sea que se te ocurra va a servir.
Mucha gente deja en estado de letargo a su creatividad con los años. Pero hasta cuando te ponés a bailar cuando nadie te mira, estás creando movimientos nuevos o combinándolos de una nueva forma. Todo el tiempo estamos creando, a menos que lo dejemos en estado latente y nos olvidemos que tenemos esa habilidad.
Por eso reactivarla de manera consciente, al menos un par de minutos hoy o por día, le da un respiro a nuestra alma. Le recuerda a nuestro cuerpo que no estamos consumiéndonos, sino generando vida nueva de alguna manera y que somos protagonistas en vez de víctimas.
Siempre tuve una mente creativa, mi alta sensibilidad lo potenciaba, pero durante mis años de depresión vivía en piloto automático. Seguía la rutina que creía inevitable, sin pensar, anestesiada y sin animarme a imaginar siquiera algo distinto. También recuerdo el enorme impulso que me dio cuando mi hija me invitó a bailar unas coreografías en Just Dance. No fui tan consciente de ello en el momento y ni bien se acababa la canción me forzaba en volver a mi estado anterior de tristeza. Años después y habiendo superado la depresión (con terapia), estaba limpiando mi computadora de archivos pesados y encontré todos esos videos. Mi sonrisa durante el juego era inevitable, la energía compartida con mi hija me conmovió al vernos, pero ya no pude evitar notar cómo debía esforzarme para volver a mi personaje o estado depresivo al terminar la coreografía. Era tan evidente que me quedé verdaderamente impresionada de no haberlo notado en el momento. Quizás necesitaba ver la transformación de mi postura corporal al volver a la rutina, al olvidar lo tanto que amaba bailar y cómo mi hija me lo recordaba, aunque yo insistía con cortar ese alivio lo antes posible. A la distancia se me hizo extremadamente obvio lo bien que me hacía reconectarme con una de mis pasiones, aunque haya sido por un rato. Y lo mucho que me habría servido ver esos videos antes, o que alguien me hubiera invitado a reconocer mis cambios de ánimo por aquel entonces. Traigo este ejemplo personal porque estoy segura de que aquellos cambios, además de activar una de mis pasiones, me ayudaron a reavivar mi creatividad y a cortar con la rutina. Esas pausas fueron demasiado necesarias y probablemente uno de los pasos que luego me llevaron a animarme a tomar la responsabilidad de decidir hacer terapia. Como si hubieran sido uno de los puntos de inflexión en mi camino.
La propuesta de hoy es sencilla, pero no por eso menos poderosa: Reactivá tu creatividad. No la olvides, ni la dejes dormida por mucho tiempo. Y en caso de que quieras aprovechar aún más las energías del uno de este año, comenzá un nuevo proyecto creativo. Las posibilidades son infinitas y ¿mirá si descubrís algún talento oculto...?
Si te animás, dejame en los comentarios tus resultados u opiniones.
Podés leer qué nos propone la numerología de este año 2026. Y en caso de que estés harto de las terapias holísticas, antes de rendirte, te recomiendo que leas el siguiente artículo o este otro

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Si te gustó la información o tenés algo que opinar al respecto, dejame tu comentario 🙌🏻💜