Así como la mente conoce algo nuevo desde ideas o preconceptos previos, cuando vamos haciendo cambios, ese contraste también se da entre nuestro interior y el entorno. No te preocupes, ahora lo desarrollo mejor para que se entienda. Pero son buenas noticias, de aliento y motivadas por una luna nueva en Tauro que nos está por traer una cosecha que se sembró y regó durante 7 años.
Ya no somos los mismos, aun cuando todo se siga viendo igual. Es que algunos cambios son procesos tan profundos que se van cocinando bien lento. Con la paciencia y perseverancia taurina, como una hormiguita que, a pesar de ir despacio, jamás descansa. Si bien no sé tanto de astrología, es un tema que siempre me interesó y puedo analizar sus resonancias desde las similitudes numéricas.
Estamos en un mes 5 de un año 1 (si todavía no leíste la numerología de este año te invito a ver mi artículo que dejo linkeado en la recomendación del final). Este 1 viene de un 10 lo que implica que el nuevo comienzo e identidad se construyó en base a la sabiduría adquirida de haber completado un ciclo entero. No empezás desde cero, lo nuevo que construiste está motivado por los aprendizajes que acumulaste en el ciclo que se cerró. Ahora estás habitando una nueva identidad que vas puliendo despacito y seguramente es opuesta o contrasta con lo anterior. Es por eso que se siente como un desfasaje entre lo nuevo y lo viejo. Tu entorno es el reflejo del pasado, pero vos ya cambiaste. Lo podés sentir en situaciones concretas cuando una misma circunstancia la abordás desde una nueva actitud. Pero esto nos confunde y entran a jugar algunas ansiedades que nos hacen dudar acerca del poder o la efectividad de los cambios internos que hicimos, porque todavía no vemos los resultados distintos afuera.
Por eso este mes 5 de cambios y movimiento acelerado no se siente tan lento y pesado como el 4 del mes anterior. Más bien parece una bocanada de aire fresco que nos marea un poco al no verla plasmada con fuerza en resultados tan concretos. Pero es momento de aniquilar toda duda y dejarse llevar por la ligereza de los movimientos constantes del 5.
Tu intuición, tu sistema nervioso y tu cuerpo entero ya habitan el mismo espacio desde una nueva forma. Los cambios sutiles comienzan desde la energía y se van reflejando a ritmos distintos en cada plano. El último en revelarse es el mundo exterior. Pero si ya lo estás sintiendo en el cuerpo, que es el plano material, que se muestre en tus circunstancias ya es inminente y sólo cuestión de tiempo. Por eso este mensaje de aliento. Seguí confiando un poco más.
Poner luz al desfasaje que se siente en estos movimientos es lo que nos va a permitir hacer la transición más amable. No te juzgues por dudar o por esas emociones más densas que aparecen casi por costumbre. Habitalas desde tu nueva actitud, que es más sabia. Es momento de aplicar lo aprendido en el ciclo anterior. De recordarnos que creamos esta nueva identidad porque la otra ya nos había quedado chica. Es sólo una actualización y se va dando a diferentes ritmos nomás. Cuanto más nos permitamos disfrutar estos movimientos, danzarlos más livianos y soltando el control, que viene desde el miedo a la incertidumbre o a lo nuevo, más rápido veremos los resultados. Y si siguen tardando, al menos, habremos disfrutado la transición en vez de sufrirla. En ambos casos es pura ganancia.
Querer ir a un ritmo más rápido de lo que está sucediendo o entrar en ansiedad es algo muy propio de la energía 5. Y por esta tendencia es que suele activar inconscientemente la huida o la negación. Poner luz es poner consciencia, es frenar el mecanismo automático que se nos activa ante el contraste del mundo interno renovado viviendo en un entorno desactualizado. No tenés que seguir cambiando todo, mover los muebles de lugar, dudar de tu capacidad, pelearte con los resultados, ni salir corriendo. Sólo tenés que saber estar. El 5 es el que viene a romper con lo establecido, superando la sobreadaptación y conformidad del 4, pero si esos cambios los realiza sólo por mantenerse en movimiento está huyendo de comprometerse con lo nuevo que inició. Se mueve como corriendo una carrera, saltando de un cambio a otro sin dirección. Esa es su sombra, está huyendo. Los cambios del 5 tienen que tener sustancia, no ser tan volátiles y azarosos. Hay que darles sentido, entender que si estamos cambiando aprovechemos a hacer los movimientos con sabiduría. Desde motivaciones internas de evolución que contemplen que estamos aprendiendo de lo que dejamos atrás. Y que en realidad como el cambio siempre se inicia desde adentro, el desfasaje con el afuera es inevitable. Tomémoslo como nuestra verdadera oportunidad de actuar distinto ante una vieja situación que se resiste a desaparecer todavía. Saber habitar más amorosa y livianamente esos momentos es lo que interrumpe la tendencia que lleva al 5 a huir o a negar.
La gran noticia, en paralelismo con la cosecha de 7 años desde la astrología, la trae el 6 que se forma al combinar el 5 del mes con el 1 del año. El 6 es el número de la armonía, el equilibrio con el entorno, la estética, la belleza, las dinámicas en un grupo. Es una energía de armonización, que suaviza los movimientos. Potencia las cualidades de mediación entre opuestos y por eso es perfecto para ordenar que los cambios del 5 sean más equilibrados, suaves y no tan bruscos. Evita que nos vayamos a los extremos que nos angustian, pensando que no sirvió de nada todo lo que tanto esfuerzo nos demandó haciéndonos sentir incapaces de plasmar los nuevos resultados. Nos da esperanza. Aunque también tiene su sombra de quedarse en lo superficial y bonito, sin ser demasiado honesto o genuino en sus relaciones. Igualmente, si tenemos en cuenta que las motivaciones que impulsan lo nuevo sean más verdaderas y genuinas (como les venía sugiriendo en la sombra del 5), esa superficialidad no nos llevará a actuar con falsedad sino a transitar la equilibración con mayor liviandad. Por lo tanto, hasta la sombra del 6 tendría un efecto positivo al combinarse estos factores.
Entonces, ¿Cómo podemos atravesar estos momentos de una mejor manera y más práctica?
Primero entendiéndonos.
Poner consciencia, sentido y dirección a lo nuevo. Habitarnos y actuar desde nuevas actitudes que se sostengan por los recursos incorporados al haber completado el ciclo anterior. Si nos aborda alguna vieja tristeza, enojo o impaciencia (también muy característica del 5) saber transitarla expresándola hasta que se disuelva, siendo más pacientes con nosotros mismos y sin juzgarnos por volver a sentirnos de esa manera. No hay errores y tu cambio ya se dio, las emociones que se disparen sólo son resabios de lo que dejaste atrás.
Segundo, repetirnos algún mantra que nos recuerde que ya somos una nueva persona a pesar de que no veamos los resultados todavía.
La idea es que para anclar la nueva identidad alimentemos nuestra confianza y no dudemos de nuestra intuición que sabe con certeza que estamos atravesando una simple transición. Armá una frase corta en pasado o presente y afirmativa que te recuerde lo nuevo (por ejemplo: "Ya cambié" "Ya lo resolví" "Estoy bien" "Yo puedo" o algo más personal). Repetila antes de irte a dormir, al despertar y cuando dudes o te sientas nervioso.
Tercero, hacer cosas que nos conecten con la liviandad.
Podemos usar más nuestra creatividad, hacer cualquier actividad que disfrutemos, tomar descansos o pausas (si es posible en algún ambiente natural), quitarle la presión al avance. No forzar. Saber o aprender a habitar el disfrute. Ir a otro ritmo si es necesario, descansar más, o lo que vayas descubriendo en la experiencia que te funciona para sacudirte la pesadez.
Cuarto, si es de tu agrado o un hábito para vos, meditá o tratá de observar los movimientos desde una mirada más objetiva y desapegada de lo emocional y de la ansiedad por recibir confirmaciones externas de tus avances.
Evaluá qué te impide confiar más y qué activa tu necesidad de controlar. Probá actitudes e interpretaciones nuevas, fijate cómo se sienten y si te ayudan o dificultan a pasar el momento de una manera más amable.
Quinto, a veces el inconsciente (que es el responsable de traernos esos viejos hábitos y emociones) necesita que le hablemos en su idioma.
Para que se entienda este consejo pensá en la lógica de los sueños. Es muy distinta a nuestra forma racional de la vida diurna. Se mueve más por símbolos, intuiciones, percepciones que a veces parecen ridículas o sin sentido. Entonces a tu nueva identidad podrías darle un nombre, dibujar un logo o cargar con algún objeto que la represente (un collar, pulsera, una piedra, etc.). Este consejo es muy útil para recordarnos en el momento que nos abrume la frustración ante el mismo resultado de siempre. Lo vamos a usar, decir o mirar cuando necesitemos enraizarnos y recordarnos que el cambio ya lo hicimos. Nos puede servir para reforzar nuestra confianza, ayudar a calmarnos más rápido, a reírnos activando la liviandad, etc. Si elegiste darte un nuevo nombre o apodo, podés agregarlo al mantra del segundo consejo (por ejemplo: "Ya soy Pepito").
Sexto, recordá que la incertidumbre es parte de la vida.
Que todo esté cambiando y no tengamos certezas es nuestro estado más natural, no deberíamos sufrirlo tanto. Sólo nos ponemos en resistencia a los cambios, cuando queremos controlar los resultados, los juzgamos como positivos o negativos, o los rechazamos porque sentimos que pueden dañarnos o que son peligrosos. Pero esa es una tendencia de nuestra mente que no está acostumbrada a habitar el presente sin hacer predicciones de un futuro que no llegó todavía y encima basando sus ideas en un pasado que ya no existe y que, como ya cambiamos, probablemente ni vuelvan a repetirse las cosas tal cual las pensamos. La incertidumbre no tiene nada de malo y no da miedo. Lo que nos aterra es pensar que no saber lo que pasará puede ser algo malo para nosotros, o que seremos incapaces de afrontar lo nuevo cuando nos llegue. Por eso es importante trabajar y alimentar la confianza en la vida, en nuestras capacidades y recursos internos y en nuestra evolución constante (si lidiar con la incertidumbre sin miedo se te sigue dificultando, te recomiendo que veas el siguiente video).
¿Se les ocurre alguna otra idea más? Dejenlá en los comentarios así vamos sumando opciones. No se olviden de confiar un poco más y de compartir entre todos cómo van sintiendo estas energías.
Podés leer qué nos propone la numerología de este año 2026. Si te interesa saber tus números personales y cómo te afecta este año, contactate conmigo para coordinar una consulta online. Y en caso de que estés harto de las terapias holísticas, antes de rendirte, te recomiendo que leas el siguiente artículo o este otro

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