SOMOS SOL ☀️ | Blog de Crecimiento Personal y Autoconocimiento Espiritual

martes, 5 de mayo de 2026

Solucionar cualquier situación que nos angustie en 5 pasos | Paz Interior


   No se trata de una fórmula mágica, aunque podría ser beneficioso tomárselo como un juego. La mayoría de las situaciones que catalogamos como problemas no son lo que creemos. Aun cuando no seamos conscientes, estamos creando nuestra realidad y el propósito de cada experiencia es aportarnos lo necesario para evolucionar, sin errores ni excepciones. Pero muchas veces en vez de sentir aquellas circunstancias como oportunidades nos fastidia tener que volver a experimentarlas y por más cambios externos que hagamos, el resultado termina siendo el mismo. Lo que suele suceder en dichos casos es que no nos entendemos. Sentimos como opresión, limitación y obstáculo lo que en realidad es un envión energético para mejorar cada uno de nuestros presentes. Toda circunstancia externa que se resiste a desaparecer nos está beneficiando de alguna manera, o sea que nos implica una ganancia. Como cuando un nene que no se siente querido ni importante para sus padres se enferma seguido, para que indirectamente lo cuiden y le presten más atención. Al no ser consciente de ello ni resolver esa angustia por no ser visto, su inconsciente desarrolla soluciones que fuercen a obtener el cariño que necesita. Pero no son definitivas y generan un hábito cuyo costo es demasiado alto de sostener a lo largo del tiempo. No se nos ocurre pensarlo así, la mente lo guardó como un recurso que alguna vez fue efectivo y lo sufrimos como si no fuéramos quienes lo generamos, sino víctimas de un afuera injusto.

  La propuesta que hoy les traigo es ideal ante aquellas situaciones que se nos repiten y a pesar de haber probado distintas soluciones, no terminamos de resolver. Antes de comenzar dediquen un instante a evaluar, lo más objetivamente posible, lo que les pasa. Pregúntense: ¿Hay algo que dependa de mí y pueda cambiar de esta situación? Si la respuesta es no y la frustración persiste, entonces los invito a que prueben el siguiente método, jugando, total no pierden nada.




Vamos a necesitar:


  • Varias hojas en blanco
  • Una lapicera (azul o negra)
  • Recipiente que no sea de plástico (para quemar papeles sin incendiar la casa)
  • Encendedor
  • Opcionales: vela, sahumerio, vaso de agua, tierra/planta (también sirve una piedra, o cualquier mineral) y lápices/lapiceras de colores (2 distintos al azul/negro)
  • Imprescindibles: tiempo y ganas


Instrucciones:


1. Reservar un tiempo a solas sin interrupciones ni relojes. 

Dedicate un momento sin presiones de tiempo para intencionar y vaciar. Lo importante de este paso es que tengas bien en claro tu intención, siendo consciente y diciéndote en voz alta antes de empezar qué estás queriendo lograr con lo que vas a hacer. Un ejemplo de intención sería decir o escribir: "Decido resolver x situación" (x = saldar deudas, mejorar mis relaciones, conseguir un trabajo que me guste, etc.). Si te gusta podés ambientar el espacio con algún objeto que represente cada uno de los cuatro elementos: Tierra (acercando una maceta por ejemplo, o una piedra si no tenés plantas), Aire (prendiendo un sahumerio), Agua (en un vaso que llenes en ese momento) y Fuego (encendiendo una vela). También tené a mano un cuaderno/hojas con una lapicera. Te vas a sentar en una posición cómoda y cerrando los ojos vas a vaciar tu mente. Concentrate en escuchar los latidos de tu corazón, sentir tu respiración, registrar (sin juzgar ni analizar) toda emoción o sensaciones físicas que vayan surgiendo. Si tu mente te distrae, no luches criticándola, sólo volvé a llevar tu atención a escuchar tu cuerpo. Quedate unos minutos (3 como mínimo) percibiendo el vacío. Este es el primer paso, porque se necesita direccionar la energía y hacer espacio para lo que viene después.


2. Vas a pensar o a escribir tu situación de manera lo más objetiva posible, sin criticarte ni juzgarte, como si le estuviera pasando a tu mejor amigo. 

Respondé ¿Cuál es el problema? ¿Por qué es un problema? ¿Qué emociones me hace sentir? ¿Qué miedos me dispara? ¿Qué consecuencias me trae? ¿Cómo afecta a mi identidad? (por ejemplo: en el caso de siempre generar deudas te podrás identificar como el que nunca tiene lo suficiente, o el que no puede afrontar gastos, el que jamás se puede dar un gusto, etc). Es importante que, si en este segundo paso surgen emociones, no las reprimas. Date el permiso de llorar, de expresarte con las palabras que te salgan (por más dramáticas o negativas que sean). Escribí todo. En especial tus peores miedos. A veces lo que realmente frena la resolución de una situación que nos angustia es no poder admitirnos lo que nos genera emocionalmente, por ejemplo el peor miedo que nos dispara, porque al sernos algo tan doloroso de pensar y decirlo en voz alta nuestra mente tiende a negarlo o a evadirse. Y el simple acto de nombrarlo implica su liberación inmediata y definitiva. Una vez que ya no se te ocurra qué más decirte acerca de esa situación vas a inventarte un símbolo. La idea es representarlo con un dibujo. Usá tu creatividad y si no se te ocurre nada podés dibujar algún cuadrado, círculo, o rombo y darle un color. Si te gusta, también lo podés pintar.


3. Vas a dejar lo escrito en la página del dibujo o símbolo. 

Lo vas a contemplar en silencio, sin juicios, permitiendo que esté ahí con vos en tu presente. Luego vas a decirte, desde la calma, que aceptás la total responsabilidad de haber creado esa situación con un propósito amoroso de evolución, aun cuando lo desconozcas. Si para estas alturas tu mente se da cuenta de cuál es la ganancia de seguir viviendo dicha situación, nombrala. Por ejemplo: Si mantenerte con problemas económicos te hacía sentir que siempre tenías a alguien que te ayude o rescate, como muestra de apoyo emocional o cariño, la ganancia es sentirte acompañado en vez de desamparado o solo. Quizás fue tu forma de pedir cariño, por más dolorosa que haya sido. Por lo tanto, al símbolo lo vas a ver como una forma de pedir cariño. Si no llegaste a identificar la ganancia, no te preocupes, no siempre se entiende tan fácil. Simplemente dedicate a ver el dibujo y a pensarlo como un recurso que usaste en el pasado porque alguna vez te habrá funcionado. La clave de este paso es observarlo con aceptación, perdonándote, sintiendo paz y compasión. No sigas adelante hasta no sentir esa calma, date el tiempo de que si quedaron emociones se vuelvan a expresar. Sólo cuando ya hayas liberado esa carga emocional y el silencio se mantenga, podés continuar. 


4. Ahora lo que vas a hacer es reconocer que ya no querés seguir utilizando ese viejo recurso. 

Tan simple y sin más dificultades como cambiar de herramientas al estar arreglando algún artefacto. Para que te quede más en claro que solo vos estás a cargo y decidiendo dejar atrás para siempre dicha situación, agarrá todas las hojas que escribiste y, sin perder de vista el símbolo, colocalas en un plato/fuente que no sea de plástico para quemarlas (con todas las precauciones pertinentes de no generar un accidente). En este punto lo importante es que sepas que el fuego es transmutador, como si estuviera regalándote la oportunidad de alquimizarlo por completo. Permití que las llamas quemen toda forma pasada que ya decidiste soltar porque te sentís capaz de seguir adelante utilizando nuevos recursos internos. No importa si tu mente no sabe el cómo ni cuáles serían los nuevos recursos. Todo se trata de decisiones en cada nuevo presente, confiando en que a partir de ese momento serás capaz de lidiar con la situación se presente cómo se presente. Porque en realidad lo que estás haciendo es liberar tu carga emocional que te impedía resolver o decidir distinto ante los mismos estímulos externos. Cuando veas que se apaga la llama agradecele al fuego por haberte liberado para siempre de ese sufrimiento.


5. Por último, vas a volver a agarrar una hoja en blanco y vas a escribir frases simples que reafirmen tu confianza en que la situación ya no es más un problema en tu presente. 

El fuego se llevó tus viejas identidades (el que ya no podía o no tenía, por ejemplo). El que ahora está escribiendo es un nuevo yo, el que ya resolvió definitivamente lo que le dolía. Pero debe atravesar un período de tiempo (a veces super breve) para que dicho efecto se muestre en su exterior, por lo tanto, durante esa transición es importante sostener lo nuevo recordándonos que ya lo tenemos resuelto. Entonces necesitamos reconocernos distintos ni bien las circunstancias que se nos presenten puedan simular volver a traernos la misma situación. No nos dejemos engañar, todo entorno presente fue creado en un pasado, por lo tanto interactuamos con consecuencias de un yo que ya no existe y necesitamos recordarlo. Para eso usamos la frase que más nos guste y genere seguridad (lo más directa posible y siempre en presente) como si fuera un mantra. Algunos ejemplos pueden ser: "No importa lo que parezca, esto ya lo resolví", "Confío en mis nuevos recursos", "Desde esta nueva identidad, decido mejor", etc. También podemos hacer un nuevo símbolo, con otra forma y color (si antes quemé un círculo, ahora dibujo un triángulo al lado del mantra elegido). Y vamos a elegir una sola oración de la lista, la que más nos resuene y podamos recordar junto con el nuevo símbolo. A partir de ese momento damos por finalizado el juego, diciéndonos "Gracias porque hecho está". Las hojas con el mantra y el símbolo podemos guardarlas, aunque ya no las necesitaremos. Y si en alguna ocasión volvemos a sentir que se nos presenta la misma situación de nuevo, internamente nos repetiremos el mantra visualizando el último símbolo (también podés dibujarlo en cualquier hoja cuando estés aburrido, pegarlo en la heladera, recordarlo antes de irte a dormir, o no). Lo que resta es sólo observar qué va pasando afuera a medida que nos vamos recordando constantemente que ya somos quienes resolvimos dicha situación... Permitansé dejarse sorprender.



  ¿Qué les pareció el juego? ¿Se animan a compartir sus experiencias en los comentarios? Si les funcionó, no dejen de compartirlo.


Podés leer qué nos propone la numerología de este año 2026. Y en caso de que estés harto de las terapias holísticas, antes de rendirte, te recomiendo que leas el siguiente artículo o este otro


👉🏻 Si te gustó el artículo, recordá dejarme tu comentario, compartirlo y clickear el botón de seguir que aparece en azul a la derecha 💕


🔖 Si este tema o los que vengo compartiendo te interesan y querés profundizar más, podés contactarme para una consulta o asesoramiento personalizado, sumarte a mis actividades de autoconocimiento (como el curso online); o hasta chequear las redes de SOMOS SOL ☀️ donde comparto mucha más información. También acepto donaciones o colaboraciones para seguir apoyando lo valioso de mis propuestas. ¡Gracias por leerme!💜🙌🏻



1 comentario:

Si te gustó la información o tenés algo que opinar al respecto, dejame tu comentario 🙌🏻💜

Leé artículos anteriores y si te gustaron compartilos 💕